4 Yoga Paths
El yoga es una forma de vida – un sistema integrado de educación para el cuerpo, la mente y el espíritu interior. Es una ayuda práctica, no una religión. El yoga es unión con todo.
Tradicionalmente, existen cuatro sendas del yoga. Aunque cada una es una disciplina completa, es mejor no seguir una sola senda, porque la combinación de las cuatro ayuda a que los aspectos emocional, intelectual y físico de la vida se desarrollen en armonía.
A lo largo de los siglos, se han desarrollado cuatro sendas – Karma Yoga, Jnana Yoga, Bhakti Yoga y Raja Yoga. Se las compara con las cuatro ramas de un árbol. Como cada uno de nosotros tiene su propia personalidad, puede preferir una senda, pero no se recomienda un desarrollo unilateral. El corazón, el intelecto y la mano de la persona en su totalidad deben desarrollarse simultáneamente, por lo que se recomienda una síntesis de las cuatro sendas principales. Lo mejor es tener una sadhana básica (práctica espiritual), nutriéndose también de las técnicas de las demás.
Senda | Más adecuada para | Objetivo principal | Métodos clave (ejemplos) |
|---|---|---|---|
Karma Yoga | Temperamento activo y extrovertido | Purificar el corazón, reducir el ego y preparar para la meditación silenciosa | Servicio desinteresado; el trabajo mismo es la práctica cuando se realiza con la actitud mental adecuada |
Bhakti Yoga | Temperamento emocional | Transformar la emoción en devoción y amor | Oración, adoración, ritual, canto, repetición de mantras |
Jnana Yoga | Temperamento intelectual | Reconocer el Ser Supremo; levantar los velos de Maya | Estudio del Vedanta; viveka y vairagya |
Raja Yoga | Quienes se sienten atraídos por el entrenamiento de la mente | Concentración y control de la mente; meditación | Los Yoga Sutras de Patanjali |
El Karma Yoga es el servicio desinteresado, valorado porque purifica rápidamente la mente y permite trascender sus límites. Se practica cuando se actúa de manera desinteresada, sin pensar en el éxito ni en la recompensa. Purifica el corazón y reduce la influencia del ego en las palabras, las acciones y las relaciones – y es la mejor manera de prepararse para la meditación silenciosa.
En el Karma Yoga, el trabajo mismo es la práctica, si se realiza con la actitud mental adecuada.
El Bhakti Yoga atrae a quienes son emocionales por naturaleza. Como las emociones no pueden reprimirse indefinidamente, el Bhakti enseña técnicas para su sublimación. A través del canto, la oración y la repetición de mantras (fórmulas sagradas), la energía emocional se canaliza hacia la devoción, orientando en sentido positivo la ira, el odio y los celos. El amor emocional se transforma en amor divino puro.
El Bhakti Yoga incluye la oración, la adoración y el ritual, así como el canto y el canto devocional, y sus practicantes llegan a experimentar a Dios como la encarnación del amor.
El Jnana Yoga es el yoga de la sabiduría o del conocimiento e implica el estudio de la filosofía del Vedanta. Su objetivo es reconocer al Ser Supremo en uno mismo y en todos los seres. Este enfoque describe el mundo como una ilusión; mediante viveka (discernimiento) y vairagya (desapego), se levantan los velos de la ilusión – Maya. Por lo general, se considera la senda más difícil y exige una mente aguda y un intelecto despejado.
El Raja Yoga es un enfoque práctico y psicológico: un sistema de concentración y control de la mente. Recomienda una conducta correcta, una postura estable, la regulación de la respiración y la retirada de los sentidos, porque solo cuando la base es firme puede tener éxito la superestructura de la concentración y la meditación.
El antiguo sabio Patanjali codificó esta senda en sus Yoga Sutras como un sistema de entrenamiento de ocho pasos para el cuerpo y la mente, al que llamó ashtanga yoga (ashta significa «ocho» y anga significa «miembro»). Los dos primeros pasos, yama y niyama, establecen la conducta correcta y la disciplina interior; constituyen la base ética sin la cual la práctica posterior se vuelve inestable. Asana desarrolla firmeza y comodidad en la postura, y pranayama refina y regula la respiración y el prana, preparando la mente para la atención interior. Pratyahara dirige los sentidos hacia dentro, reduciendo la distracción y aquietando las tendencias de la mente que se orientan hacia el exterior. A partir de esta interiorización, dharana (concentración) se vuelve posible – fijar la mente en un solo punto, excluyendo los demás pensamientos – y madura en dhyana (meditación), un flujo ininterrumpido de atención, culminando en samadhi, la conciencia absoluta, más allá de los estados habituales de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo.
El Hatha Yoga se considera una forma de Raja Yoga que pone el acento en asana y pranayama, pero sin los yamas, los niyamas y los demás pasos, no es «yoga».
Karma Yoga: servicio realizado de manera desinteresada, sin expectativas, que purifica el corazón y reduce el ego.
Bhakti Yoga: devoción a través de la oración, el canto y la repetición de mantras, transformando la emoción en amor divino puro.
Jnana Yoga: la senda vedántica de la sabiduría para levantar los velos de la ilusión y reconocer al Ser Supremo.
Hatha y Raja Yoga: la vía regia de la concentración y el control de la mente, fundada en la conducta correcta y en los ocho miembros del yoga, incluyendo asana y pranayama.